Calendario de vacunación del cachorro: guía completa
Respuesta rápida. Las vacunas esenciales suelen empezar con una primera dosis a las 6–8 semanas y se repiten cada 2–4 semanas. La última dosis de cachorro es a las 16 semanas o más, con un refuerzo a los 6 meses (26 semanas) o a los 12 meses, según tu veterinario y la WSAVA.
Una nota breve e importante
Esto es una guía general, no un consejo médico. Los calendarios de vacunación cambian de verdad de un país a otro, e incluso entre clínicas de la misma localidad: dependen de las enfermedades habituales en tu zona, de las marcas que tenga tu veterinario y del riesgo y la salud de este cachorro.
Todo lo de abajo se presenta como un margen habitual, no como una norma fija. Sigue siempre el plan que marque tu veterinario para tu cachorro. Si algo de aquí no coincide con lo que te ha dicho, tu veterinario tiene razón: conoce a tu perro, tu zona y los productos que tiene delante.
Consejo: Pide la primera visita con el veterinario a los pocos días de llevarte al cachorro a casa, aunque las vacunas ya hayan empezado. Te confirmará exactamente qué dosis tocan, y cuándo, en tu zona.
¿En qué se diferencian las vacunas esenciales y las no esenciales?
Los veterinarios dividen las vacunas en dos grupos. Entender la diferencia hace que la conversación con el tuyo tenga sentido.
- Las vacunas esenciales se recomiendan para prácticamente todos los perros, porque las enfermedades están muy extendidas, son graves o suponen un riesgo para las personas. Suelen cubrir el moquillo, la hepatitis infecciosa (adenovirus) y el parvovirus, a menudo juntos y abreviados como «DHP». La rabia también es esencial en muchas regiones, y la ley la exige en algunos países y para viajar al extranjero.
- Las vacunas no esenciales (según el estilo de vida) se eligen según el riesgo de tu cachorro. Las habituales incluyen la leptospirosis, tos de las perreras (Bordetella y parainfluenza) y, en algunas zonas, la enfermedad de Lyme. Si las necesita depende de dónde vivas, de dónde pasees y de si va a coincidir con otros perros en clases, residencias o guarderías.
Tu veterinario sabrá qué vacunas no esenciales encajan con la vida de tu cachorro. No hay una única respuesta correcta: un cachorro de ciudad y uno de granja pueden necesitar protecciones distintas.
¿Cómo es un calendario habitual de vacunación del cachorro?
La mayoría empieza la pauta hacia las seis u ocho semanas, la repite cada dos o cuatro semanas y recibe la última dosis de cachorro a las 16 semanas o más. Puede que el criador haya puesto la primera vacuna antes de que lo recogieras, así que lleva los papeles a la primera cita. Este es un esquema habitual; el tuyo puede ser otro:
| Edad del cachorro | Lo que suele ponerse |
|---|---|
| 6–8 semanas | Primera vacuna esencial (DHP: moquillo, hepatitis, parvovirus). A menudo la pone el criador. |
| 10–12 semanas | Segunda vacuna esencial, a veces con leptospirosis según la región. |
| 16 semanas o más | Última vacuna de cachorro (completa la cobertura de DHP/parvovirus), más la rabia donde sea obligatoria o esté recomendada. |
| 6 meses (26 semanas) o 12 meses | Un refuerzo a los 6 meses (26 semanas) o a los 12 meses, según tu veterinario y la WSAVA. |
Las clínicas no coinciden en las semanas exactas, el número de visitas ni los extras de cada etapa. Toma la tabla como una guía de la forma de la pauta, no como una receta. Tu veterinario te dará las fechas precisas.
Que no se te pase un refuerzo
Añade la fecha de nacimiento de tu cachorro y PupPlan crea un plan de cuidados automático con recordatorios de vacunas, desparasitación y pulgas o garrapatas según su edad, para que la siguiente dosis no se te olvide. Anota las visitas al veterinario, registra el peso en gráficas de crecimiento y ten todos los datos en un solo sitio.
¿Cuándo puede salir mi cachorro?
Es la pregunta que se hace casi todo el que estrena perro. Como norma habitual, puede pasear con libertad por espacios públicos una o dos semanas después de la última vacuna de cachorro, pero confirma siempre la fecha exacta con tu veterinario, porque depende de las vacunas usadas.
Lo difícil es que eso coincide con la socialización temprana, ese tramo corto al principio en el que tu cachorro aprende con más facilidad que el mundo es un sitio seguro. Tenerlo encerrado hasta que esté cubierto del todo puede hacerte perder esa ventana y, más adelante, abrir la puerta al miedo o a la reactividad con la correa. El objetivo es socializar con seguridad, no dejar de hacerlo del todo:
- Sácalo en brazos para que vea, oiga y huela el mundo sin tocar un suelo de riesgo.
- Usa jardines privados y limpios en los que sepas que otros perros no han hecho sus necesidades.
- Organiza encuentros con perros sanos y vacunados del todo, de gente de tu confianza.
- Apúntate a clases de cachorros bien llevadas que pidan el justificante de vacunación a cada asistente.
Equilibrar el riesgo de enfermedad con la ventana de socialización es justo el tipo de decisión en la que tu veterinario puede ayudarte, según tu zona.
Refuerzos de adulto
La protección de la pauta de cachorro no dura para siempre. Tras el primer refuerzo de adulto a los 6 meses (26 semanas) o a los 12 meses, según tu veterinario y la WSAVA, tu perro pasa a un calendario de mantenimiento junto a una revisión anual: una ocasión útil para detectar problemas pronto, incluso en los años en los que tocan menos vacunas.
No todas las vacunas se ponen cada año. Algunos componentes se refuerzan cada año, y otros protegen más tiempo y pueden ponerse cada tres años. La titulación de anticuerpos, un análisis de sangre que mide los anticuerpos que ya tiene, es una opción que algunas personas comentan con su veterinario para decidir qué hace falta y cuándo. No hay una respuesta única, así que deja que adapte el plan de refuerzos a tu perro.
No olvides la desparasitación ni las pulgas y garrapatas
Las vacunas son solo una parte de mantener sano a un cachorro. El control de parásitos va en paralelo y sigue su propio ritmo.
- La desparasitación es frecuente al principio: los cachorros muy jóvenes suelen desparasitarse cada dos semanas al comienzo, y luego se pasa a una pauta rutinaria a medida que crecen.
- La prevención de pulgas y garrapatas depende mucho de tu zona, de la estación y del tiempo que tu perro pase entre hierba alta o en el monte. Algunos sitios piden cobertura todo el año; otros, más de temporada.
Los productos, los formatos y los plazos varían mucho, y no todos valen para cualquier edad o peso. Confirma con tu veterinario qué tratamientos usar, y cada cuánto, en lugar de coger uno de la estantería.
Consejo: La desparasitación y los tratamientos de pulgas se olvidan con facilidad porque se repiten en su propio ciclo, aparte de las vacunas. Un recordatorio recurrente mantiene toda la rutina en fecha.
Llevar el control
Entre vacunas, refuerzos, desparasitación y tratamientos de pulgas, el primer año de un cachorro acumula muchas fechas, y te las van a pedir. Residencias, guarderías, clases de cachorros, peluquerías caninas y los viajes al extranjero suelen exigir un carnet de vacunación al día antes de aceptar a tu perro.
Tenerlo todo en un solo sitio te ahorra rebuscar entre papeles y, sobre todo, evita que algo se cuele. El plan de cuidados automático de PupPlan programa recordatorios de vacunas, refuerzos, desparasitación y pulgas o garrapatas a partir de la fecha de nacimiento, y el registro de visitas y las gráficas de peso mantienen el conjunto. El plan lo sigue marcando tu veterinario: la app solo evita que se te pase una fecha.
Lo que más se hace mal
- Tomar los calendarios de internet como verdad absoluta. Los plazos cambian según el país y el producto. El calendario que importa es el que te escribe tu veterinario para tu cachorro.
- Tener al cachorro encerrado del todo «por si acaso». El aislamiento total protege de la enfermedad, pero arriesga miedos que se quedan. Socializa con seguridad.
- Dejar caducar un refuerzo y adivinar. Si se te pasa una dosis, llama a tu veterinario: no des por hecho que la pauta puede seguir donde se quedó.
- Olvidar la desparasitación y los tratamientos de pulgas. Van por su propio ciclo y es fácil perderlos de vista cuando ya no hay visitas de vacunación.
- Perder los papeles. Te hará falta un justificante de vacunación para residencias, clases y viajes: guarda un único registro al día.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuestan las vacunas del cachorro?
Varía mucho según el país, la zona y la clínica, así que la única cifra fiable es la que te dé tu veterinario. Pide un presupuesto de la pauta completa al reservar. Muchas clínicas ofrecen planes de cachorro o de salud que reparten vacunas, desparasitación y revisiones a lo largo del año por una cuota mensual fija, y a veces sale más barato que pagar visita a visita.
¿Puedo sacar algo a la calle a un cachorro sin vacunar?
Sí, con cuidado. Llévalo en brazos para que vea el mundo, visita jardines privados y limpios y que conozca perros sanos y vacunados del todo en los que confíes. Evita parques públicos y aceras donde hagan sus necesidades perros desconocidos hasta que tu veterinario diga que es seguro. La ventana de socialización es corta, así que no la desperdicies: compénsala con el riesgo de enfermedad y confirma el enfoque con tu veterinario.
¿Qué pasa si se me pasa un refuerzo?
No lo adivines: llama a tu veterinario. Según el tiempo que haya pasado y la vacuna de la que se trate, puede poner una sola dosis de puesta al día o tener que rehacer parte de la pauta. Pide cita en cuanto te des cuenta de que se te pasó un refuerzo.
¿Hacen falta refuerzos cada año?
Depende de la vacuna y de dónde vivas. Algunos componentes se ponen cada año; otros duran más y pueden ponerse cada tres años. La titulación de anticuerpos es una opción para comentar con tu veterinario. El calendario correcto es una conversación con quien conoce el historial de tu perro y los riesgos de la zona.
Las vacunas son una parte de las primeras semanas de un cachorro, junto a enseñarle a hacer sus necesidades y a socializar.
Fuentes
Esta guía sigue las recomendaciones publicadas de los organismos citados. Tu veterinario conoce a este perro; estas páginas son contexto, no un diagnóstico ni un calendario.